La biometría excluye a adultos mayores en México
La biometría en México excluye a adultos mayores: descubre datos clave, causas científicas y soluciones para una inclusión financiera efectiva y accesible.
La biometría ha sido adoptada por la banca en México como un mecanismo clave de seguridad, pero su implementación ha generado barreras relevantes. Adultos mayores han sido afectados por sistemas que dependen de huellas dactilares, las cuales pueden deteriorarse con el tiempo. Un caso documentado evidenció cómo el acceso a recursos financieros fue limitado debido a la falta de reconocimiento biométrico.
Este escenario ha sido respaldado por investigaciones académicas, como el estudio “Exclusión de los adultos mayores en la cultura digital por la pérdida de datos biométricos”, que expone un problema estructural. La modernización tecnológica ha sido impulsada, pero no siempre ha sido acompañada por estrategias inclusivas.

Biometría y envejecimiento: una barrera documentada
El uso de la biometría ha sido concebido como un método confiable de identificación, sin embargo, su efectividad ha sido reducida en población envejecida. Cambios fisiológicos han sido observados con el paso del tiempo.
De acuerdo con el estudio “Exclusión de los adultos mayores en la cultura digital por la pérdida de datos biométricos”, realizado por la Dra. Catalina Naumis Peña, se identificó que 48% de adultos mayores presentan huellas ilegibles.
Además, se ha señalado un sesgo de género importante. Mujeres han sido más afectadas, alcanzando 51.7%, mientras hombres registraron 37.5%, debido a factores hormonales y exposición a químicos domésticos.
Fallas técnicas y decisiones operativas
La calidad de la huella ha sido considerada un factor determinante dentro de los sistemas biométricos. Cuando la piel presenta resequedad o microfisuras, la captura se ve comprometida significativamente.
Especialistas han explicado que sensores capacitivos, ampliamente utilizados en sucursales, dependen de la conductividad de la piel. Esto provoca rechazos frecuentes en adultos mayores con condiciones dérmicas específicas.
También se ha identificado una falta de redundancia en el registro. En muchos casos, solo dos dedos han sido almacenados, reduciendo la capacidad de verificación ante fallos.

Normativa vigente y alternativas disponibles
La regulación financiera en México ha establecido que la biometría no debe convertirse en un obstáculo para el acceso a servicios. Protocolos de excepción han sido contemplados por autoridades.
Según lineamientos de la CNBV, cuando una huella no puede ser capturada, deben ser implementados métodos alternativos de identificación. Sin embargo, su aplicación ha sido variable en sucursales.
Entre las alternativas más recomendadas se encuentran:
- Reconocimiento facial como método complementario
- Verificación con identificación oficial física
- Uso de PIN o factores adicionales de seguridad
- Registro de múltiples huellas para mayor respaldo
Estas medidas han sido consideradas fundamentales para mejorar la inclusión financiera.
Inclusión biométrica como reto pendiente
La biometría ha sido posicionada como una herramienta clave en la seguridad bancaria, pero su implementación ha evidenciado limitaciones importantes. Adultos mayores han sido afectados por criterios técnicos rígidos.
La necesidad de sistemas híbridos ha sido planteada como solución viable, combinando distintos factores de autenticación. De esta manera, se busca que la tecnología funcione como facilitador.
Finalmente, una transición hacia modelos más inclusivos deberá ser impulsada. La adaptación tecnológica será clave para garantizar que todos los usuarios puedan acceder a servicios financieros sin restricciones.