La generación del baby boom entra en los 80: impacto demográfico, social y político en Estados Unidos

El avance del baby boom hacia la vejez transforma la demografía, el sistema social y la influencia electoral en Estados Unidos.

La generación del baby boom entra en los 80: impacto demográfico, social y político en Estados Unidos

A partir del 1 de enero de 2026, los primeros integrantes de la generación del baby boom comenzaron a cumplir 80 años, marcando un hito demográfico clave en Estados Unidos. Este grupo, nacido entre 1946 y 1964, llegó a sumar 79 millones de personas en su punto máximo, transformando durante décadas la vida social, económica y cultural del país.

Su influencia fue ejercida desde la lucha por los derechos civiles y la igualdad de género hasta la política nacional, donde cuatro presidentes estadounidenses pertenecieron a esta generación. Hoy, su ingreso a la etapa de los “mayores mayores” redefine el envejecimiento poblacional, presiona los sistemas de salud y mantiene un peso político relevante. Comprender este proceso resulta clave para anticipar cambios sociales, económicos y electorales en los próximos veinte años.

El baby boom y el nuevo mapa demográfico del envejecimiento

El avance del baby boom hacia edades avanzadas está inflando rápidamente el grupo de personas mayores de 80 años en Estados Unidos. Según proyecciones del U.S. Census Bureau, la población de 80 años o más pasará de 14,7 millones en 2025 a 29,4 millones en 2045. Este fenómeno, descrito como “el cerdo dentro de la pitón”, refleja cómo una cohorte numerosa desplaza el peso poblacional conforme envejece.

Entre 2025 y 2035 se proyecta un fuerte crecimiento del grupo entre 71 y 89 años, mientras disminuirán los segmentos de 55 a 70 años. Para 2045, el 29% de la población mayor de 60 años tendrá 80 o más, frente al 17% registrado en 2025, según datos censales. Este cambio incrementará la demanda de cuidados prolongados, vivienda asistida y servicios médicos especializados, en un contexto de menor crecimiento juvenil.

Diversidad racial y mayor educación en la vejez

Los baby boomers llegan a la vejez con un perfil distinto al de generaciones anteriores, especialmente en diversidad racial y nivel educativo. En 2025, el 71% de esta generación se identificó como blanca, mientras 29% correspondió a minorías raciales y étnicas, según la Current Population Survey. En comparación, la generación previa registraba un 80% de población blanca a la misma edad, reflejando un cambio estructural sostenido.

En términos educativos, el avance es igualmente significativo, impulsado por políticas públicas del periodo de posguerra y expansión universitaria. Entre mujeres de 70 a 79 años, el porcentaje con estudios universitarios subió de 14% en la Generación Silenciosa temprana a 34% en baby boomers. Este capital educativo amplía opciones laborales, de voluntariado y participación social durante la vejez, con efectos positivos para comunidades locales.

El peso político del baby boom en Estados Unidos

Pese a su reducción relativa, el baby boom mantiene una influencia electoral notable debido a su alta participación en las urnas. En la elección presidencial de 2024, esta generación representó el 31% del electorado, superando a cualquier otro grupo etario, según Edison Research. Este peso se explica por tasas de participación más elevadas entre adultos mayores frente a votantes jóvenes.

Datos del Pew Research Center muestran que los baby boomers votaron de forma menos homogénea que generaciones mayores. Entre votantes de 65 años o más, aquellos nacidos en la década de 1950 mostraron un margen favorable al Partido Demócrata, a diferencia de cohortes anteriores. Este comportamiento estuvo asociado a factores como educación, diversidad racial y posturas históricas sobre derechos civiles y equidad social.

Claves del impacto del baby boom en la próxima década:

  • Duplicación de la población mayor de 80 años para 2045 (U.S. Census Bureau).
  • Mayor diversidad racial en el grupo sénior, alcanzando 30% no blanco.
  • Participación electoral superior al 30% en elecciones intermedias proyectadas.

Una generación que redefine la vejez activa

La entrada del baby boom en los 80 años no representa un retiro silencioso, sino una nueva etapa de influencia estructural. Su tamaño, diversidad y educación están reconfigurando el envejecimiento, las políticas públicas y el equilibrio electoral estadounidense. Lejos de desaparecer, esta generación continúa marcando el ritmo del cambio social, ahora desde la longevidad y la experiencia acumulada.