Chile ante la baja histórica de natalidad: un desafío para el futuro

Chile enfrenta su menor natalidad histórica, con población envejecida y desafíos futuros, según proyecciones oficiales del INE y expertos demográficos.

Chile ante la baja histórica de natalidad: un desafío para el futuro

Chile se enfrenta a un momento demográfico sin precedentes, marcado por una Tasa Global de Fecundidad (TGF) que descendió a 0,97 hijos por mujer, el nivel más bajo registrado en su historia. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), este indicador no solo se mantiene muy por debajo del nivel de reemplazo generacional —2,1 hijos por mujer—, sino que seguirá bajando en los próximos años, acercándose a 0,89 hijos por mujer hacia 2028. El fenómeno ha provocado atención oficial, ya que a partir de 2028 se estima que las defunciones superarán a los nacimientos, dando inicio a un crecimiento natural negativo en la población chilena.

Proyecciones demográficas de Chile ante la baja histórica de natalidad

Las proyecciones del INE señalan que la población de Chile alcanzará 20.150.948 personas en junio de 2026, marcando un máximo antes de una tendencia decreciente. A pesar de este punto alto, a partir de 2036 la población total comenzaría a disminuir gradualmente.

Diversos factores están transformando la composición demográfica:

  • Fecundidad persistentemente baja: la TGF seguirá por debajo del nivel de reemplazo en las próximas décadas.
  • Aumento de la esperanza de vida: en 2026 se proyecta una expectativa cercana a 81,8 años, y para 2070 podría elevarse hasta 88,4 años en promedio.
  • Cambio en la estructura de edades: se espera que para 2070 más del 40 % de la población sea mayor de 65 años, mientras que los menores de 15 años se reducirían a solo un 7,2 % del total.

Este perfil demográfico redefinirá el escenario social, con una base poblacional más estrecha y una proporción creciente de adultos mayores.

Dinámicas clave del cambio poblacional

La caída sostenida de la natalidad no es exclusiva de Chile, pero su ritmo es acelerado en comparación con otros países de la región y del mundo. Los factores más relevantes identificados en estudios demográficos incluyen:

  • Costos asociados a la crianza: altos gastos de vida y educación.
  • Participación laboral femenina: decisiones familiares influenciadas por oportunidades profesionales.
  • Preferencias individuales: postergación de la maternidad y prioridades personales.

Estas condiciones han influido en que la TGF se mantenga por debajo de parámetros que sostienen la renovación generacional, lo que a su vez afecta la composición de la población.

Estructura de población y migración

Además de natalidad y mortalidad, la migración ha jugado un papel significativo en la dinámica demográfica. Según datos del INE, cerca de 1,9 millones de personas extranjeras residían en Chile, representando casi un 10 % de la población total.

Pese a esto, el saldo migratorio se proyecta que disminuya gradualmente, estabilizándose alrededor de 2040, por lo que su aporte al crecimiento poblacional probablemente se modere con el tiempo.

Transformación demográfica en perspectiva

Chile está en una fase en que la fertilidad sigue cayendo, la esperanza de vida crece y las proyecciones apuntan a una población más envejecida y numerosa en adultos mayores. Aunque estas tendencias plantean desafíos en salud, economía y políticas sociales, también ofrecen la posibilidad de repensar marcos institucionales, fortalecer políticas de apoyo a la familia e incentivar modelos de participación laboral adaptados a las nuevas realidades.

La clave está en comprender y anticipar estos cambios, transformándolos en oportunidades para reforzar la cohesión social, la innovación en servicios públicos y la calidad de vida de todos los segmentos poblacionales en Chile.