Más años, más vida: el desafío de envejecer bien en Asia

Asia enfrenta un rápido envejecimiento poblacional que redefine finanzas, salud y participación social en la construcción de sociedades longevas y sostenibles.

Más años, más vida: el desafío de envejecer bien en Asia

Asia está atravesando una transformación demográfica sin precedentes, impulsada por el rápido aumento de la esperanza de vida y la reducción sostenida de las tasas de natalidad. Este fenómeno está redefiniendo cómo se conciben el trabajo, la jubilación, la salud y la participación social en toda la región. Países como Japón, Corea del Sur y China han pasado a sociedades envejecidas en apenas unas décadas, un proceso mucho más acelerado que el vivido en Europa.

Para 2050, más de una cuarta parte de la población asiática tendrá 60 años o más, marcando un punto de inflexión histórico. En este contexto, envejecer en Asia ya no es solo un desafío demográfico, sino una cuestión económica, social y cultural de largo alcance. La conversación actual se centra en cómo convertir una vida más larga en una experiencia más plena, sostenible y digna para millones de personas.

El mapa cambiante del envejecimiento asiático

El envejecimiento poblacional no avanza de manera uniforme en Asia, creando contrastes marcados entre países con estructuras demográficas muy distintas.
Japón ya es la nación más envejecida del mundo, mientras Corea del Sur se encuentra entre las que envejecen con mayor rapidez global. China, por su parte, verá superar los 400 millones de personas mayores de 60 años para 2035, superando el 30% de su población.

En contraste, Filipinas, Indonesia e India mantienen poblaciones relativamente jóvenes, configurando un mosaico demográfico único a escala mundial. Esta diversidad ha convertido a Asia en un laboratorio real para observar cómo distintas sociedades se adaptan a vidas más largas.

Finanzas y longevidad: repensar la seguridad económica

El aumento de la longevidad está siendo acompañado por una presión creciente sobre los sistemas de pensiones tradicionales en la región. En China, un sistema de tres pilares ha sido establecido, aunque el pilar público sigue concentrando la mayor parte del respaldo financiero. Más de 1.070 millones de personas dependen de este componente estatal, mientras los pilares empresarial y personal representan apenas el 2,4% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta proporción se sitúa muy por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.(OCDE), cercano al 50%, evidenciando un amplio margen de desarrollo. Ante este escenario, una mayor responsabilidad individual en la planificación financiera está siendo promovida como complemento necesario.

Envejecer en Asia: salud, prevención y calidad de vida

La longevidad solo puede considerarse un logro cuando está acompañada de buena salud y autonomía funcional en edades avanzadas. En China, las personas mayores de 60 años concentran cerca del 70% del gasto médico total, reflejando una alta carga asistencial. Las enfermedades crónicas representan más del 70% de la carga nacional de enfermedad y el 88,5% de las muertes registradas.

Frente a esta realidad, la prevención está siendo señalada como eje central de los sistemas sanitarios del futuro. Tecnologías digitales, análisis con inteligencia artificial y monitoreo remoto están comenzando a integrarse para ofrecer atención más personalizada.

Elementos clave para una longevidad sostenible en Asia:

  • Diversificación de ingresos más allá del ahorro tradicional
  • Mayor énfasis en prevención y detección temprana de enfermedades
  • Productos financieros orientados a cuidados de largo plazo
  • Espacios comunitarios y servicios adaptados a personas mayores

Trabajo, propósito y conexión social en vidas más largas

Una vida de 100 años también está transformando la relación con el trabajo y la participación social en la vejez. Modelos laborales más flexibles están siendo considerados para extender trayectorias profesionales de forma voluntaria y gradual. La recualificación y el aprendizaje permanente están siendo promovidos como herramientas para sostener productividad y bienestar.

Al mismo tiempo, la soledad y los riesgos para la salud mental están siendo reconocidos como desafíos emergentes. Comunidades inclusivas, espacios intergeneracionales y plataformas digitales están siendo vistas como soluciones clave para mantener la conexión social.

La oportunidad de una longevidad con sentido

El envejecimiento acelerado de Asia plantea retos complejos, pero también abre una oportunidad histórica para redefinir el significado de vivir más años. La longevidad está siendo entendida no solo como una extensión del tiempo, sino como una etapa con valor económico, social y humano.

Cuando finanzas resilientes, sistemas de salud preventivos y entornos inclusivos son articulados, el envejecimiento puede convertirse en un dividendo social.
Así, envejecer en Asia se perfila como un proceso que, bien gestionado, puede ampliar la dignidad, la contribución y el sentido a lo largo de toda la vida.