Puerto Rico no está preparado para el envejecimiento: el 90% de los adultos mayores no quiere salir de casa
Estudio de AARP revela que adultos mayores en Puerto Rico buscan mejor salud, seguridad y servicios para envejecer dignamente.
Puerto Rico enfrenta un cambio demográfico significativo mientras su población envejece de forma acelerada. Un estudio reciente de la organización sin fines de lucro AARP Puerto Rico advierte que la Isla aún no cuenta con condiciones adecuadas para responder a esta transformación social. Según la encuesta “Voces Vitales del Adulto Mayor 2026”, realizada a 701 personas mayores de 45 años, una parte importante de este grupo evalúa mudarse a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.
Los resultados también revelan que la mayoría desea permanecer en su propio hogar durante la vejez. Sin embargo, desafíos vinculados con acceso a salud, seguridad e infraestructura urbana continúan siendo señalados como factores que influyen en su bienestar cotidiano.

Un estudio revela desafíos para el envejecimiento en Puerto Rico
La encuesta “Voces Vitales del Adulto Mayor 2026” fue presentada por AARP Puerto Rico como parte de sus investigaciones para comprender las necesidades de la población mayor.
Según explicó el director de la organización, José Acarón, los hallazgos reflejan que Puerto Rico todavía no se encuentra preparado para atender de manera integral el envejecimiento poblacional.
El estudio indicó que el 40% de las personas encuestadas considera mudarse a Estados Unidos. Entre las principales motivaciones destacan el acceso a servicios médicos, mayor seguridad comunitaria y mejores oportunidades laborales.
Acarón señaló que la calidad de vida aparece como el factor predominante en la decisión migratoria. La percepción de mejores servicios y entornos accesibles en Estados Unidos también influye en esa evaluación.
El 90% de los adultos mayores no quiere salir de casa
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio revela que el 90% de los adultos mayores desea permanecer en su hogar durante la vejez. Este dato subraya la importancia de fortalecer servicios comunitarios que permitan a las personas envejecer en su entorno familiar con apoyo adecuado.
Para lograrlo, especialistas destacan que se requieren programas que faciliten asistencia doméstica, servicios médicos a domicilio y oportunidades de recreación comunitaria.
Además, el informe identifica otros elementos importantes para mejorar la experiencia de envejecimiento en la Isla:
- Mayor acceso a servicios de salud y cuidados prolongados.
- Infraestructura urbana accesible, incluyendo aceras seguras.
- Programas de apoyo comunitario que reduzcan el aislamiento social.
- Mayor seguridad en espacios públicos.
También se encontró que entre el 55% y el 60% de los encuestados percibe las calles como menos seguras. Esta percepción ha influido en la participación social de la población mayor.

Migración y cambios demográficos entre adultos mayores
Datos del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico confirman que la migración de adultos mayores ya está ocurriendo. Estas cifras fueron elaboradas a partir de estimaciones de la Encuesta sobre la Comunidad del Censo de Estados Unidos correspondiente a 2024.
Entre los grupos de edad analizados, el segmento de 50 a 54 años registró la mayor salida hacia Estados Unidos con 3,405 personas. También se reportaron movimientos en otros rangos etarios mayores.
El estudio también detectó que muchas personas desean continuar activas laboralmente. De hecho, el 92% expresó interés en permanecer trabajando mientras así lo decida.
Sin embargo, el 79% indicó haber percibido algún tipo de discriminación por edad. Este dato fue señalado por AARP como un elemento que merece atención dentro del debate sobre envejecimiento y empleo.
Un desafío social que impulsa nuevas oportunidades
El envejecimiento poblacional en Puerto Rico está siendo analizado cada vez con mayor profundidad por organizaciones y centros de investigación. Los resultados de la encuesta de AARP evidencian la necesidad de fortalecer políticas públicas orientadas a este sector.
Aunque muchos adultos mayores prefieren permanecer en sus hogares, condiciones relacionadas con salud, seguridad e infraestructura continúan influyendo en sus decisiones de movilidad.
Frente a este panorama, especialistas coinciden en que una mayor integración entre agencias y programas sociales podría contribuir a crear entornos más amigables para las personas mayores. De esta manera, el envejecimiento activo podría convertirse en una oportunidad para fortalecer comunidades más inclusivas y resilientes.